Hay ciertas zonas en la ciudad de México que albergan un aire místico y fantástico similar a algunas obras de mágicos surrealistas. Inclusive se presume que entre ellas se encuentran los recuerdos vívidos de los artistas que dieron vida a pinturas, esculturas o anécdotas que los inmortalizaron.

Basta con hacer un pequeño recuento de la vida de la surrealista mexicana-inglesa Leonora Carrington en su paso por la ciudad de México: Ella inmortalizó su esencia tanto en la colonia San Rafael como en avenida Reforma.

A través de estatuas como Ya no hay lugar ubicada a espaldas de la Catedral –en la calle de Guatemala– y Cocodrilo rebuscada en avenida Paseo de la Reforma, o su creatividad al pintar las paredes con sangre menstrual del departamento de soltero del cineasta Luis Buñuel, la creación dramaturga de Octavio Paz y ella durante la Difusión Cultural de la UNAM, o el muro de En el mundo mágico de los mayas, en Reforma y Gandhi, donde plasmaba la concepción personal de las leyendas y mitos de los indígenas chiapanecos.

Inclusive, después de ser condecorada como “Ciudadano distinguido” y habiéndole ofrecido las llaves de la ciudad, Leonora Carrington se apropió de la cultura mexicana reinventándola a través de sus obras. Entre ellas se encontraban trece piezas de la artista que se ubican actualmente en el taller fundación Artístico Velasco, y que llegaron a exhibirse en el atrio de San Francisco –a un costado de la Torre Latinoamericana–.

Hace dos años, el atrio de San Francisco se reinvindicó como un espacio recuperado del Centro Histórico de la ciudad de México, en donde se exhibieron, en su plaza de arte, trece piezas inigualables de la artista de origen inglesa. El objetivo de esta exposición fue brindar una sensación de magia y misterio de animales encantados mexicanos de una mujer que fue galardonada por el Premio Nacional de Ciencias y Arte en el área de Bellas Artes en 2005.

Fuente: http://mxcity.mx/2015/11/cuando-leonora-carrington-hechizo-el-centro-historico-de-la-ciudad/