Recorre con Jordan Guelich y Rafael Sánchez algunos de los edificios más emblemáticos del Art Nouveau en la Ciudad de México:

El Art Nouveau fue un movimiento artístico desarrollado durante la Belle èpoque, de gran influencia en la arquitectura, el diseño y la decoración.

México fue el país del continente americano donde tuvo la mayor expansión este arte curvilíneo surgido a finales del siglo XIX.

El mismo término Art Nouveau indica un espíritu de reforma, rebelión y libertad contra los estilos predominantes en el arte convencional, el cual se vio reflejado hasta en el diseño de los objetos esenciales de la vida diaria, como las casas, los muebles, las vajillas, los elementos decorativos y hasta las rejillas de alcantarillado. Con ello se buscó enfatizar la unión entre la belleza y la utilidad.

El Art Nouveau recurre a la naturaleza como fuente inagotable de ideas de diseño, especialmente a la flora y la fauna; la sinuosidad, la asimetría y las líneas fluidas buscan superar las estructuras rectilíneas estáticas de épocas anteriores.

Otra de las características estéticas es la imagen frecuente de la figura femenina como centro de atención en la que destaca la inmediatez de la mirada y la confianza en la postura.

La arquitectura Art Nouveau produce cuerpos muy dinámicos con formas sinuosas y rítmicas, a menudo con esquinas redondeadas. Un claro ejemplo de esto es la arquitectura de Gaudí. Enfatiza la asimetría, los arcos aplanados y la tendencia a fusionar diferentes habitaciones, con el fin de crear un sentido orgánico de la división del espacio. La fachada suele presentar ornamentación floral en la base, con lo que se busca representar que el edificio nace de la tierra.

La casa Holtz

Ubicada en Lomas de Chapultepec, el hogar del Ingeniero Ignacio Holtz y su esposa Beatriz Mendivil constituye un inesperado y excelso homenaje al Art Nouveau. Es la casa habitación de ese estilo arquitectónico más grande del mundo (2300 metros cuadrados construidos en cuatro niveles) de acuerdo con la clasificación del Musée dOrsay de París, donde se encuentran registradas todas las edificaciones y producciones testimoniales Art Nouveau, las de época y las de hoy, como la casa de los Holtz, que entra en el capítulo denominado Caprichos Estéticos. Más de treinta años pasaron los Holtz adquiriendo antigüedades, mobiliario, bibelots y objetos para decorar su fabulosa mansión.

Edificio en la esquina de Guanajuato y Mérida 

Se encuentra en la colonia Roma, donde la clase alta levantó suntuosas mansiones y palacetes durante la primera década del siglo XX. La planta baja alberga hoy una tienda vegana en la que los transeúntes pueden detenerse a tomar o comer algo saludable.

Palacio de las Bellas Artes 

Foro máximo del arte y la cultura en México. Sorprende por la fastuosidad de su arquitectura, en la que se integran de manera armónica y elegante dos estilos, el Art Nouveau de su exterior con el Art Dèco del interior. La construcción inició en 1904 como una propuesta del arquitecto italiano Adamo Boari para crear un nuevo teatro nacional que formara parte de los festejos por el centenario de la Independencia de México, promovido por el entonces presidente Don Porfirio Díaz, que legó a la ciudad algunos de sus más notables monumentos, como el Ángel de la Independencia y el Hemiciclo a Juárez.

Palacio de Hierro centro

Se construyó a la usanza de los grandes almacenes parisinos de moda en los años veinte, con mezcla de detalles Art Dèco y Art Nouveau. El cuerpo principal del edificio está formado por grandes arcos de tres niveles que alojan la magnífica ventanería y dejan percibir la estructura. Los remates de las esquinas del predio son uno de los elementos que caracterizaron a las tiendas departamentales de las primeras décadas del siglo XX. Destaca su vitral emplomado al estilo Tiffany y el barandal de fierro ensamblado.

Gran Hotel de la Ciudad de México

Ubicado en la esquina surponiente del Zócalo, el inmueble tiene fachada de estilo ecléctico. Al entrar al vestíbulo no cuesta imaginar a las damas porfirianas recorriendo el entonces Centro Mercantil, primera tienda departamental de la capital. En su interior luce elementos Art Nouveau originales: una magnífica escalera de herrería de una sola pieza, fabricada en Francia; dos elevadores, el segundo y el tercero que se instalaron en la ciudad; ondulados barandales, y el cuarto vitral estilo Tiffany más grande del mundo.