¡Suertuda! El mismísimo Marcado se encargó de ponerme al día en la serie El Señor de los  Cielos y de mantenerme absorta –durante un rato que duró más de lo que sentí que duró– con la disección psicológica del sociópata que interpreta: Juan Antonio  El Marcado es un tipo desalmado, ex militar enfermo de poder, que juega un papel clave en la tercera temporada de la exitosa serie El señor de los cielos, extraoficialmente inspirada en la vida del capo Amado Carrillo.

Dar vida al personaje más sanguinario en una historia de narcos no es fácil. Sebastián Ferrat lo hace tan bien que, como atestigua el público, es imposible no ‘odiarlo’ desde el primer episodio en el que aparece.

Si bien esta parte de la zaga comenzó a transmitirse hace unos meses en los Estados Unidos, en México se está estrenando apenas. Para muchos ‘picados’ ha sido difícil esperar tanto tiempo tras quedar enganchados al final de la segunda temporada. Algunos ya lo reconocen por las calles de la capital: “Se me ha acercado gente con DVDs de dudosa procedencia para que se los autografíe…” (México lindo y querido).

“En el súper me abordó una señora con cara de sorpresa: No puedo creer que el Marcado esté escogiendo una lechuga”. Sebastián sonríe al platicarlo. Comprendí el asombro de la señora, ¿cómo pensar que alguien tan amable y simpático sea capaz de personificar al cabecilla de los Emes, equivalente a la sanguinaria banda de los Zetas.

Ferrat vivió otra anécdota similar cuando salió a dejar la bolsa de basura en la banqueta: “El hombre de la basura llamó mi atención desde el techo del camión recolector, gritándome mientras oscilaba su brazo cual reina de la primavera: ¡Marcado! Me sentí tan orgulloso de que me reconociera que respondí amablemente el saludo. Pero el hombre me gritó a voz en cuello: ¡Eres un hijo de p…!” Entre divertido y satisfecho, sonríe mientras lo cuenta porque como bien dice: “El hecho de que me odien es un aplauso, quiere decir que mi actuación es buena.”

Ferrat incursionó en el mundo de la actuación de manera casual. Al terminar la preparatoria en su natal Mexicali decidió tomar clases de guitarra en la Casa de la Cultura durante el verano. No fue posible debido a la falta de cupo, pero se inscribió en el taller de Actuación por eliminación. Muy pronto se encontró protagonizando puestas en escena en las que descubrió su escondido talento. “A los tres meses estaba organizando mi primera obra de teatro; poco después estaba recibiendo mi primer premio. Me dije: ok, no está tan mal”.

Tres palabras de- finen al actor, las mismas con las que lo recibió su primer maestro de actuación: “Me preguntó por qué estaba ahí. Cuando le dije que quería estudiar actuación, me advirtió que debía tener tres cosas: talento, disciplina y persistencia. ¿Las tienes?, me preguntó. Yo respondí: Disciplinado soy, persistente también. Veamos si encontramos el talento. Me dijo: Pásale, bienvenido…”

Además de participar en exitosas series de televisión como Ruta 35, Drenaje profundo, Montecristo y Reina de corazones, Ferrat complementa sus raíces en el teatro con la producción y la impartición de un taller actoral en Chicago: “Llegó un momento en que no era sólo una escuela, un salón donde daba un curso y me iba. Entre los alumnos encontré gente maravillosa con una necesidad de que alguien los guiara. Decidimos crear un foro teatral para que tengan un espacio de trabajo donde puedan practicar lo que aprenden.”

Más de dos décadas como actor en telenovelas y teatro le han valido diversos premios, aunque quizá el mejor reconocimiento es el que sus estudiantes lo consideren un ser humano sensible y altruista.

Finalmente, una entrevista programada para durar media hora se convirtió en una plática de casi tres horas, un rato delicioso que concluyó cuando su agente me robó a Ferrat para atender otros compromisos.

¿Listos para engancharse con la tercera temporada de El señor de los cielos?