Un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Cornell, indica que la relación (domesticación) de los perros y el hombre, tuvo lugar hace 15.000 años en una zona comprendida entre Nepal y Mongolia. Para llegar a esto, los investigadores analizaron alrededor de 185.800 marcadores genéticos en más de 5.000 perros.

De hecho, por vez primera se incluyeron a animales de pura raza y otros mestizos de origen desconocido de todo el mundo, por lo que descubrieron un incremento de la diversidad genética conforme las muestras se acercan a Asia central. Según los científicos, esa región sería el lugar del inicio de la relación entre perros y hombres.

De acuerdo con Adam Boyko, del departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Cornell y coautor del estudio, este centro de diversidad es la marca para localizar el último ancestro común de una especie. Conforme los grupos se alejan de esta región, la diversidad genética se pierde.

«En los humanos se observa este mismo fenómeno cuando los grupos humanos se alejan de África oriental. Por lo tanto, este es probablemente el sitio en el que comenzó la domesticación del perro, aunque no podemos descartar eventos anteriores que no hayan logrado dejar huellas genéticas en las poblaciones modernas», añade el científico, quien advierte que para ello sería necesario analizar ADN antiguo.

Boyko y su equipo emplearon muestras del genoma de más de 4.600 perros de 165 razas puras y de más de 540 perros mestizos de 38 países. Estos últimos son genéticamente más diversos y están geográficamente más extendidos, lo que los convierte en vitales para desentrañar la historia de la población canina.

Con los resultados del análisis, los científicos concluyeron que el origen de la domesticación se produjo en Asia central y que de ahí se expandieron al este del continente.

 

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