Dentro de una sala oscura, un enorme ojo me observa. Sigue cada uno de mis movimientos y a veces parpadea; su mirada desborda el límite de la pantalla y no me deja ni un instante. Ya no soy un sujeto que mira, sino un objeto mirado. Al principio es divertido, pero pronto me doy cuenta de lo intrusivos, incómodos y antinaturales que son todos los sistemas de vigilancia.

Tensión Superficial (1992) de Rafael Lozano-Hemmer, es una de las 42 obras (aunque el término “entornos participantes” sería más adecuado) que exhibe el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).

Lozano-Hemmer (1967) es un artista mexicano de prestigio planetario que vive en Montreal. Fue el primer artista que representó a nuestro país en la Bienal de Venecia, en 2007. En veintitrés años de carrera, ha producido gran cantidad de piezas de arte público, de dimensiones gigantes hasta “nano”, en las que reflexiona –con inteligencia, cinismo, humor negro y fascinación– sobre la inevitabilidad de la tecnología en nuestra vida.

Pseudomatismos es la primera exposición monográfica que se realiza sobre el artista en un museo mexicano. En ella podemos apreciar algo mucho más complejo que una experiencia interactiva; nos ofrece una vivencia relacional en la que nos ponemos en acción y nos vinculamos (mediante nuestra voz, respiración, ritmo cardiaco, movimiento o mirada) con un complejo entramado de robótica, redes telemáticas y tecno-vigilancia state-of-the-art.

En este universo de máquinas hay algoritmos, no sorpresas ni secretos. En esta ocasión, el artista ofrece al público la unidad de memoria USB, con todos los códigos utilizados para programar las piezas de la exposición. Además, dará una visita guiada a “la comunidad nerd” y explicará cómo funciona cada una de sus creaciones. Lozano-Hemmer es, ante todo, un mago (de la técnica) siempre dispuesto a “revelar el truco”.

La tecnología llegó para quedarse. No así la posibilidad de vivir la experiencia de las obras de este enorme artista mexicano. Tienes desde el 28 de octubre hasta el 27 de marzo.

El nombre de esta sección, Metaxú, es un término griego que significa «mientras, en medio de o entre tanto»; un lugar a mitad de camino. Es un momento: mientras tanto. Es una persona: intermediario; lo próximo, lo adjunto. Simone Weil lo define como un muro que a la vez que separa, comunica. Para Black Eyed Peas es el lugar del encuentro (meet me half way, right at the border line, is where I want to wait, for you). Para mí significa buscar un punto medio: entre el lenguaje académico y el coloquial, entre la edad del lector y la mía, entre el inicio y el fin. Las exposiciones que invito a ver suceden entre una entrega y otra.

Insurgentes Sur 3000. Centro Cultural Universitario. Delegación Coyoacán. C.P. 04510

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