John Lennon es uno de los músicos y compositores más reconocidos de la década de los sesenta, quien formó parte del grupo The Beatles y después destacó como solista.

Él y Paul McCartney compusieron canciones que dieron la vuelta al mundo: Day Tripper, Love me do, I Want to Hold Your Hand, A Hard’s Day Night, I Feel Fine, Norweigan Wood, In My Life, Yellow Submarine, We Can Work It Out, Girl, Ticket to Ride y un largo etcétera que vendieron una cantidad inédita de copias y los hicieron millonarios.

Con la acertada dirección de su manager Brian Epstein y del arreglista musical George Martin se generó la llamada Beatlemanía, con miles de fanáticos que esperaban ansiosos sus nuevas grabaciones.

¿Cómo aparecía Lennon en público?

Habitualmente alegre. Cantando se veía eufórico y le daba el toque wild al grupo. En las entrevistas de prensa destacaba por sus ocurrencias ingeniosas, hacía de bufón junto con Ringo Starr, era irónico e irreverente con la nobleza inglesa; se le veía feliz.

Se le recuerda como infatigable luchador por la paz y la fraternidad universal, y en contra de los conflictos bélicos: Imagine, Happy Christmas, (War is Over), Give Peace a Chance…El entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, en numerosas ocasiones trató de expulsarlo del país por su abierta postura contra la guerra de Vietnam.

Pero detrás de esa ‘máscara’ de alegría, Lennon llevaba a cuestas una gran tristeza, soledad y angustia que externó en su rítmica canción: Help!, en que dice: ¡Auxilio! Necesito a alguien. /Ya no estoy tan seguro de mi mismo. / Ayúdame, si puedes, /porque me siento deprimido. (…) / De vez en cuando,/ me siento tan inseguro…

¿Cómo se comportaba en su vida ordinaria?

Fue estudiante revoltoso, rebelde, indisciplinado y reñía con sus compañeros de clase. De adulto, fue «golpeador» de mujeres, alcohólico, acostumbraba consumir diversas drogas (LSD, cocaína, heroína, mariguana…) y tenía cambios bruscos de carácter: agresivo y –por sistema– en contra del establishment. Se declaró ateo y le devolvió a la reina de Gran Bretaña su condecoración de Sir por los servicios prestados a la Corona Real. Estaba a favor de la paz, pero recibió la influencia comunista, como lo refleja su melodía Power to the People. Le gustaba fotografiarse desnudo con su esposa Yoko Ono, como manifestación antibelicista. Era tremendamente celoso (“Jealous Guy”). Tenía un afán compulsivo y patológico de componer continua y afanosamente canciones que debían ubicarse en los primeros lugares en las listas de popularidad, y cuando no ocurría, caía en profunda depresión. Era sarcástico e hiriente en sus comentarios. Nunca le perdonó a Paul McCartney que se separara y grabara su música como solista, y que después formara el grupo musical Wings. Paul argumentó que la conflictiva y violenta convivencia con John era insostenible, que había cambiado notablemente –ya no era el alegre y fraterno amigo de la adolescencia– y que él causó la desintegración de The Beatles.

¿Qué ocurría en realidad con Lennon?

Muchas de sus a ctitudes denotaban la intención de provocar notoriedad y eran producto de sus constantes cambios de ánimo, debidos a su inestabilidad emocional.

Acudió a un psiquiatra que le sugirió que grabara melodías a modo de musicoterapia y que transparentara los motivos de su profundo dolor. Fue cuando salió a la luz pública su canción Mother (1970), en la que externa: “Madre, / me tuviste, / pero yo nunca te tuve. / Yo te quise, / pero tú nunca me quisiste. / (…) Padre, / tú me abandonaste, / pero yo nunca te abandoné. / Yo necesitaba mucho de ti, / pero tú nunca me necesitaste. / Así que / yo solo quiero decirles, / adiós, adiós. / Niños, no hagan / lo que yo hice. / Ni siquiera podía caminar / y traté de huir. / (…) ¡Mami, no te vayas! /¡Papi, regresa a casa!”

¿A qué se refería concretamente John?

A que su padre, Alfred –marino mercante–, fue un gran ausente. Lo trató pocas veces en su vida. Su madre, Julia –inmadura y un tanto desequilibrada–, ‘regaló’ a John a su hermana Mimí, casada con el granjero George Smith. Luego de muchos conflictos, los padres de Lennon se separaron. John recordaba tormentosamente que a los cinco años su padre le exigió –estando su madre presente– que eligiera con quién viviría. John dirigió sus pasos hacia su padre, pero ante el llanto de su madre cambió de opinión y nunca volvió a ver a su padre. Julia entregó a John a la custodia de Mimí y George, y se dejaron de frecuentar porque estaba embarazada de otro hombre y John le estorbaba en su nueva relación. Su madre murió en 1958, atropellada por un conductor ebrio.

La orfandad, el abandono, el olvido y la falta de cariño, le provocaron profundos traumas. Fue un acierto que acudiera al psiquiatra, pero a los pocos meses interrumpió su tratamiento.

Con su primera esposa, Cynthia Powell, tuvo un hijo y repitió el perverso círculo vicioso: no sentía afecto hacia Julian porque veía en él a la mujer que detestaba. Julian lloraba desconsolado y se desahogaba con Paul McCartney, quien le compuso la célebre melodía: Hey, Jude, en que le canta: “No reacciones mal, / mejor toma una canción triste, / y cámbiala por otra más alegre. / (…) En cuanto dejes tu dolor, / darás oportunidad a que entre la alegría en tu corazón y esa felicidad irá creciendo y creciendo…”. En realidad, Paul no podía hacer más que tratar de consolar al pequeño Julian.

Yoko Ono se percató de lo que le sucedía al superstar del rock: era un niño traumatizado por la destrucción de su hogar, cuyas heridas continuaban sangrando y manifestándose a través de sus actitudes agresivas. Ella lo convenció de retirarse por varios años, irse a vivir a Bahamas, construir el hogar que nunca había tenido en compañía de su hijo común, Sean, a quien le compuso una bella melodía titulada: Beautiful Boy, donde se escucha el suave rumor de las olas del mar con un entorno sereno y apacible.

Así que Yoko Ono, considerada por muchos fanáticos como “la intrusa que destruyó la unidad de The Beatles”, tuvo que ser esposa, madre, hermana mayor, confidente, psiquiatra y mejor amiga. Ésa fue la mejor psicoterapia de John.

La prueba es que en 1980 lanzó su último álbum –antes de ser asesinado a tiros por un desquiciado que sufría de megalomanía– Es como volver a empezar, y a través de sus letras se descubre a un Lennon más centrado y maduro.

Lo que nos dejan como aprendizaje los rasgos biográficos de John Lennon es que el desarrollo del ser humano requiere del afecto y cariño del padre y de la madre, que los niños y adolescentes se deben desenvolver dentro de un ambiente familiar cálido, grato y cordial; que se note que los padres se quieren, se comprenden y se perdonan mutuamente, y que se respire un clima de armonía que brinde a los hijos seguridad, paz y estabilidad emocional, para lograr el saludable y acertado desarrollo de su personalidad.