Desde su visión como comunicadora y conferenciante, logoterapeuta, coach de vida, mediadora familiar y madre, Julieta Lujambio habló sobre los retos que enfrentan los educadores y los padres en un mundo donde un tercio de la población tiene acceso a Internet, entre los cuales se encuentran 45 millones de mexicanos: “Lo más formativo para la personalidad de los chavos no está en Internet, está en nuestra presencia, nuestros valores, nuestros principios.”

“Antes bendecíamos los alimentos, hoy los fotografiamos y los subimos a Internet.” Mientras que la sociedad de consumo engulle cuanto gadget sale al mercado, Julieta invita a “analizar y decidir qué medios son realmente importantes en nuestra vida y de cuáles podemos prescindir.”

Lujambio apuntó que “hoy en día estamos conviviendo simultáneamente cuatro generaciones: Generación silenciosa- personas de más de 60 años, a quienes se les enseñó a esperar y a no obtener gratificación instantánea; Baby Boomers- nacidos en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, entre los años 1942 y 1960; Generación X- personas entre 24 y 40 años de edad; y la Generación PuntoCom- cuya primera camada está llegando a la universidad. Chicos con connotaciones diferentes a las de sus antecesores en muchos temas y con más habilidades digitales, pero con más dispersión imaginaria y existencias provisionales.”

Esta generación, de acuerdo con la comunicadora, valora la pertenencia y la están obteniendo a través de los medios digitales: “A los padres nos toca educarlos con congruencia, pues los hijos buscan inconsistencias en nuestro comportamiento para justificar lo que ellos hacen mal. En especial en una época de relativismo en la que se confunde la tolerancia con la aprobación de conductas y antivalores. La familia y la escuela deben ser agentes protectores. ¿Cómo? No abandonando la tarea de educar, siendo congruentes, desarrollando habilidades sociales, prestándoles nuestra capacidad de juicio y discernimiento.”

De acuerdo con Lujambio, los retos de las generaciones anteriores para humanizar la era digital, son: acortar la brecha digital, fortalecer la capacidad crítica, combatir la inmediatez (frustración), promover el conocimiento personal (introspección), enaltecer los valores (sentido y proyecto de vida), saber que la tecnología es un medio, no un fin, y siempre estar alertas al abuso.