Su visión está influenciada por la experiencia en el modelaje, sus estudios en Diseño Textil, así como por la intuición que le confiere el ser ella misma el prototipo de mujer para la que diseña.

La joven diseñadora Maite Solana comprende el lujo de hoy de nuevas formas. El despertar de un consumidor más racional, que no confunde los precios estratosféricos con la calidad y el buen gusto, ha generado una tendencia a apostar por el toque personal y la individualidad.

Será por esa razón que la preferencia por los bolsos de elegancia sutil es compartida por un número creciente de mujeres, quienes prefieren invertir una cantidad de dinero razonable en piezas únicas que gastar fortunas en artículos reconocibles por un logo preponderante que evidencia su costo, lo que convierte a sus portadoras en anuncios ambulantes de las grandes firmas.

Paradójicamente, el que ciertas marcas se volvieran tan populares fue lo que acabó restándoles exclusividad. En ciertos casos, la buena mercadotecnia no consiste en vender “a pasto”. Hoy, las marcas de nicho, cuya producción es más artesanal y menos masiva, se están convirtiendo en el nuevo objeto de culto.

Maite se inspira en la mujer contemporánea que igual destaca en su profesión que brilla en sociedad, de modo que diseña de acuerdo con su propio estilo:

“Mis bolsas de día tienen un aire boho chic, entre bohemio y hippie, pero con un toque urbano muy cuidado, lo que les da un aire elegante y sofisticado. Mis clutchs son sobrios y elegantes, pero a la vez modernos. Mis diseños no tienen edad.”

¿Qué distingue a tu firma?

“Varias cosas: son artículos originales y sólo los comercializo yo, por lo que son exclusivos. Cuido mucho la manufactura y las pieles que utilizo son de alta calidad, tanto nacionales como importadas.”

¿De dónde surgió el nombre Turkana?

Los turkana son un pueblo de Kenia. Siempre he tenido interés en la cultura africana y Turkana me gustó porque quería un nombre poderoso, diferente.

¿Por qué prefieres diseñar bolsas en vez de ropa?

“Me encantan las bolsas. Cuando voy a cualquier lugar siempre me llaman la atención. Puedes vestirte casual y la bolsa le da el look al outfit. Además, es un negocio en el que no te metes en rollos de tallas y temporadas.”

¿Ser modelo te abrió puertas?

“El modelaje fue una experiencia de vida que me sacó de mi zona de confort. Me abrió el mundo, ya que me relacioné con mucha gente del medio. De ahí saqué a la mitad de mis contactos, desde proveedores hasta diseñadores de moda y representantes de medios. Al regresar de estudiar un semestre en Nueva York empecé a modelar como hobby, aunque nunca me vi como modelo de profesión. Me gusta, pero no para vivir de ello.”

Maite ha demostrado ser una verdadera emprendedora. Inició su negocio dando a conocer sus bolsas y accesorios entre sus amistades, después en Internet y acaba de inaugurar un local en Lomas de Chapultepec, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.

“Después de hacer mis prácticas con Tania Moss, trabajar detrás de una computadora en una empresa textil y colaborar poco tiempo en una agencia de relaciones públicas, decidí crear mi propio negocio hace dos años. Es difícil dar el paso del sueño a la realidad, se necesita mucha perseverancia.”

Es inspirador que surjan propuestas frescas de origen cien por ciento mexicano en un mercado dominado por las grandes empresas transnacionales. Dirigir un negocio cuyo tamaño es fácil de controlar le puede dar una ventaja a Maite Solana, puesto que le permite moverse con más libertad y flexibilidad, inspirada sólo por su energía creativa.

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