Las leyes que restringen el aborto no aumentan el índice de mortalidad materna

 

Existe la percepción de que una legislación que restrinja o prohíba el aborto provoca el incremento de la mortalidad materna, debido a las complicaciones derivadas de los abortos clandestinos practicados en condiciones insalubres. Bajo esa lógica, se sugiere que una legislación más permisiva ayuda a disminuir el número de muertes maternas.

Sin embargo, los resultados de un nuevo estudio contradicen la idea de que la legislación del aborto afecta la salud materna en una región, país o territorio.

El estudio se realizó en México debido a que cada estado tiene su propio código penal y su propia legislación sobre el aborto. Mientras en el Distrito Federal se aprobó una ley que permite la interrupción del embarazo durante el primer trimestre, varios estados han modificado sus constituciones en la dirección opuesta, fortaleciendo la protección del no nacido desde su concepción.

Por ende, México ofrece un escenario epidemiológico único para comprobar si una legislación más o menos permisiva del aborto incide en la mortalidad materna de una población que comparte otros factores como la historia y la cultura, con un sistema de salud homogéneo.

Contrario a lo que se creía, la estadística recabada en los 32 estados de la República Mexicana muestra que se registran tasas más altas de mortalidad materna en aquellos estados que tienen leyes menos restrictivas en el tema del aborto, así como tasas más bajas en aquellos estados donde éstas son más estrictas.

El estudio presenta los resultados de este experimento natural basado en la población, en el que se examinaron durante diez años (2002-2011) aquellos factores asociados con la mortalidad materna en cada entidad.

La conclusión es clara: las leyes que restringen el aborto no conducen a un mayor índice de mortalidad materna. Esto desmiente uno de los principales argumentos utilizados para legalizar el aborto.

 

investigación médica en la que se basa este artículo.