El Dr. Arnaldo Lichtenstein es médico general del Hospital de las Clínicas y profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Da clases a estudiantes de cuarto año de Medicina y cuando les pregunta a qué creen que se debe la confusión mental en la tercera edad, algunos dicen que podría ser un tumor en la cabeza y otros que son síntomas de Alzheimer. Se sorprenden cuando el Dr. Lichtenstein enumera las tres causas más comunes:

1) Diabetes descontrolada.
2) Infección urinaria. 
3) Los abuelos se quedaron solos en casa, no sintieron sed y no tomaron líquidos.

Cuando no hay quién les recuerde que deben beber, se deshidratan con rapidez y todo el organismo se ve afectado, pudiendo causar confusión mental abrupta, caída de presión arterial, aumento de palpitaciones cardíacas, angina (dolor en el pecho), coma y hasta la muerte.

En el mejor de los casos, el olvido de tomar líquidos empieza a los 60 años, cuando el cuerpo tiene poco más que el 50% del agua que necesita, porque los adultos mayores tienen menor reserva hídrica como parte del proceso natural de envejecimiento. Lo peor es que aún estando deshidratados, no sienten ganas de tomar agua porque su mecanismo de equilibrio interno no funciona bien.

Es fundamental que las personas mayores tomen algún líquido cada dos horas y sería sensacional que siempre hubiera alguien que se los recuerde y ofrezca, que los acompañe para que estén atendidos y se sientan muy queridos, pero es difícil porque los familiares no pueden dejar de lado sus responsabilidades.

Siempre escucho que ser abuelo es la experiencia más maravillosa, pero ¿qué hacer con su tiempo libre para que no resulte eterno mientras llega el feliz momento de reunirse con hijos y nietos?

Una magnífica solución son las estancias de día en las que los abuelos se mantienen ocupados y con la mente activa, están cuidados, reciben terapias, y participan en juegos y diversas actividades con otras personas.

Es una alternativa maravillosa para la salud y entretenimiento de los abuelos y para la tranquilidad de sus familiares.

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