Tenemos un currículum vitae impresionante (qué menos, llevamos casi medio siglo trabajando en ello), pero no nos llaman para una entrevista, o si conseguimos que nos consideren, en nuestro lugar contratan una jovencita que parece que recién terminó la secundaria.

¿Acaso no me dan el empleo que merezco porque cumplí 50?

“¿Cuántos años tiene?” Esta pregunta no debería existir en una entrevista laboral. En nuestro país existe una ley contra la discriminación por edad o cualquier otra causa en el empleo. Siempre hay excepciones como en trabajos tipo piloto de líneas aéreas o empleos federales encargados del orden público que requieren determinadas capacidades y destrezas físicas. Pero si no buscas empleo en este campo, lo más importante debería ser tu experiencia.

Muy bien, esta es la ley, pero la realidad es que a las personas de más de 50 les cuesta que las consideren como candidatas en el mundo laboral. Parece que los jefes prefieren una imagen joven y fresca antes que la experiencia (y las canas). Discutir si esta es una postura inteligente o no es arrojar peces al mar. El sentido común indica que la experiencia vale mucho más a la hora del desempeño laboral, pero las cosas no funcionan así.
¿Por qué prefieren contratar personas más jóvenes aunque estén menos capacitadas?

Los jóvenes son más fáciles de manipular y, piensan las empresas, más maleables. Están aprendiendo y ascendiendo en su carrera,
así que no tienen tanta confianza en sí mismos. A menudo se les paga menos, lo cual es un ahorro para la empresa. Los mayores de 50 años ya tienen el conocimiento y las mañas, por lo general son mucho menos elásticos y adaptables. Son sabios y tozudos. También requieren un sueldo mayor. Resultan más caros.
Cada vez hay más jefes jóvenes. Les incomoda tener que dirigir a gente mayor que ellos.

Los jefes jóvenes también tienen miedos y aprensiones, lo que puede hacer surgir una complicada mezcla de emociones y situaciones. La gente se siente fácilmente ofendida o amenazada, se vuelve competitiva. Existen diferentes estilos de comunicación, enfoque gerencial y otros factores que pueden hacer fracasar la relación laboral entre personas de diferentes generaciones.
Cómo salvar el obstáculo de tu edad en una entrevista.

Hay que hacer saber al posible empleador que aun a nuestra edad seguimos aprendiendo y formándonos para estar al día. Eso sí, debes acostumbrarte y aprender a usar las nuevas tecnologías. Los mensajes de texto, conferencias virtuales y Apps son el presente y el futuro. Los horarios de hoy son flexibles, puede que te hagan un encargo de trabajo a las once de la noche, y tu jefe puede estar en Madagascar y tener 22 años. Mentalízate de que esta es la nueva realidad laboral.

Lo importante es hablar francamente con el empleador sobre tu flexibilidad y capacidad de adaptación, unida a tu amplia experiencia. Pero sin hacerle notar a tu jefe que todo lo que has aprendido a través de los años es más de lo que él sabe. Larry Johnson, consultor laboral y coautor de Generations, Inc.: From Boomers to Linksters – Managing the Friction Between Generations at Work, opina que el problema con un jefe mayor que tú puede ser que sienta envidia y se vuelva competitivo, mientras que uno más joven puede sentirse amenazado por la experiencia de un subordinado más experimentado.

Entonces, si vas a buscar un nuevo empleo y tienes más de 50 años, muestra tus puntos fuertes:

  • Capacidad
  • Experiencia
  • Flexibilidad
  • Actualización constante
  • Buena predisposición y empatía

Buena suerte, tienes todos los ases en tu mano, ahora ¡úsalos en tu favor!
Fuente: vivafifty.com

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