Me quedé asombrado con las estadísticas; eran sorprendentes y a la vez interesantes…

Cursaba la carrera y en una clase nos presentaron el resultado de un estudio hecho en Inglaterra, donde se mostraba que en ese país la fidelidad de los hombres a un equipo de futbol es mayor que la que le tienen a la esposa o pareja. Se revelaba que los ingleses prácticamente no cambian nunca de equipo de futbol.  En otros términos, en Inglaterra es más fácil que un hombre cambie de mujer que de equipo de futbol.

Vivimos en un mundo cambiante, inmersos en la cultura de lo desechable: tómalo, úsalo y tíralo. Lamentablemente, esta cultura ha impregnado las relaciones de pareja. Esa pérdida de solidez en las relaciones humanas es lo que el sociólogo polaco Zygmunt Bauman llama “amor líquido”, o sea, relaciones efímeras, fugaces, que nunca llegan a cuajar.

¿Quieres saber cuál es la pócima para que ese “amor líquido” cambie de estado a un amor sólido: fuerte, compacto, seguro y estable? Más que una pócima es un ingrediente, muy pequeño pero imprescindible, minúsculo pero vital; es el cuidado de los pequeños detalles cotidianos en la convivencia. Parece una tontería, pero esos pequeños detalles, a través de los años, son el viento suave y constante que mantiene al rojo vivo las brasas del amor, son la hojarasca que conserva siempre encendida la hoguera de la relación.

El Dr. Enrique Rojas, famoso psiquiatra español, autor de varios libros sobre afectividad, dice que: “No hay nada más difícil que amar, porque lo difícil es mantener viva la llama del amor cuando se extingue la pasión inicial“. Lo realmente arduo no es elegir pareja sino perseverar en dicha elección. Quizá por eso decía Lord Byron que: “Es más fácil morir por una mujer que vivir con ella”.

Ahora bien, ¿Cuáles son esos pequeños detalles cotidianos tan importantes que hay que cuidar en la relación con la pareja? Son tan simples como el besarla al entrar o salir de casa, decirle algún piropo, comentarle lo bien que cocina o lo bien que se ve ese día. Ya lo decía Vicente Fernández en una de sus canciones: “No hay mujer que se resista a los detalles”.

Los pequeños detalles son por tanto como goles que anotas a favor de tu relación. Si todos los días procuras ganarle el partido a la rutina, a la dejadez y al aburrimiento, y te anotas varios goles con pequeños detalles, el amor en tu relación crecerá cada día con mayor fuerza, te convertirás en un verdadero hincha de tu pareja, que no cambiarás por nada ni nadie a través de los años, porque no entenderás tu vida sin él o sin ella.

Si quieres comenzar por anotar unos cuantos goles con tu pareja, te dejo las siguientes ideas:

*Sorpréndela llevándole flores, como en las ocasiones especiales.

*Abraza a tu pareja cuatro veces por día.

*Dile “te amo” todos los días, al menos un par de veces.

*Exprésale tu amor en público.

*Organiza ocasiones para salir juntos de etiqueta o elegantes.

*Hazle cumplidos sobre su apariencia.

*Llámala desde la oficina para preguntarle cómo está, para compartir algo emocionante o para decirle “te amo”.

¡Suerte goleador!

Decídete, toma el balón y ¡sé protagonista del juego de tu vida!

Eduardo Zetina es Coach Deportivo Integral

Compartir