En su artículo “Convierte las dificultades en sueños compartidos”, la autora Arelly Vela Catzín nos invita a hacer un alto en el camino para convertir en una emocionante aventura nuestra vida en pareja:

 

Las frustraciones del pasado y del presente nos limitan para que como pareja podamos ponernos metas y luchar por nuestros sueños. Las dificultades y tropiezos cotidianos son como un arma de doble filo: pueden ser oportunidades para mejorar en muchos aspectos, o bien, pueden conducirnos a sentirnos fracasados y a tomar malas decisiones, sobre todo cuando respondemos a ellos malhumorados, angustiados, frustrados.

Los problemas sociales que vemos a diario pueden llevarnos a pensar que todo está mal en el mundo y que, casi como consecuencia de ello, no hay condiciones para tener mejores relaciones personales y matrimonios felices. Aunque no podemos remediarlo todo, la solución para muchas de estas situaciones sí está en nuestras manos, en nuestros corazones, en la habilidad para no dejarnos contaminar por la “locura mundial”, procurando concentrarnos en nuestro bienestar interior.

Esta es una forma en que podemos prepararnos para soñar y hacer realidad nuestros sueños: buscar en nuestro interior, en lo más profundo de nosotros mismos y fijarnos metas para mejorar. Los obstáculos y las dificultades que enfrentamos –malos hábitos, planes poco realistas, creencias incorrectas, rasgos de personalidad negativos, pensamientos pesimistas– son, en conjunto, cosas que nos impiden sentirnos realmente vivos y capaces de ir más allá de lo que ya hemos logrado.

 

Piensa ¡y actúa!

Particularmente en lo que concierne a los planes y metas que se construyen en pareja, hay algunas cosas que pueden ayudarte a ti y a tu cónyuge a vencer las dificultades que enfrentan hoy en día y, sobre todo, a encontrar esos sueños compartidos y las formas de hacerlos realidad.

Tomen lápiz y papel, pónganse cómodos y dediquen unas horas juntos para trabajar sobre estos puntos:

• Complementen sus fortalezas. Repasen juntos las fortalezas que poseen, aquellas que a cada uno le ha ayudado a salir de momentos difíciles y anótenlas (tener confianza, no darse por vencidos, analizar la situación con entereza, entre otros). Si otras situaciones en las que utilizaron esas fortalezas vienen a sus mentes, anótenlas también. Descubrirán que cada uno tiene diferentes maneras de enfrentar los problemas y que bien pueden complementarse para lograr juntos mayores cosas.

• Identifiquen sus sueños personales.
A veces nuestra vida está llena de sueños que se han muerto, que han sido abandonados con el tiempo, sea cual sea el motivo. Todos nuestros sueños –incluso los que a nosotros mismos nos parecen un poco tontos– expresan el profundo anhelo de invertir nuestro corazón y esfuerzos en hacer que la vida sea mucho mejor para nosotros y los que amamos.

• Anoten sus sueños como amigos, padres, esposos, miembros de la sociedad, etc. Luego miren su lista y pregúntense: ¿Por qué tantos sueños han quedado abandonados y no se han hecho realidad? En esos sueños frustrados, ¿qué pasó con las que consideramos nuestras fortalezas? ¿Qué sueños compartimos o se pueden complementar?

• Reconozcan sus frustraciones individuales. Hablen de todas esas rocas que se ponen en su camino para impedirles muchas veces avanzar, o que los dejan avanzar pero con gran dificultad. En el camino hacia cualquier meta significativa nos encontraremos inevitablemente con obstáculos. Al reconocer el desafío, lo que obtendremos al final es poder valorar más cabalmente aquello que buscamos alcanzar. Esto nos ayudará también a confrontar las dificultades más directamente y a remover los obstáculos que se presenten. Por supuesto, no es nada fácil, pero tampoco es imposible cambiar de actitud, empezar a pensar más positivo y tener confianza: dar un paso a la vez y vencer el miedo.

• Hagan una lista de al menos tres cosas frustrantes de sus vidas como solteros y tres de su vida como matrimonio. Luego anoten de qué forma sus circunstancias difíciles pueden convertirse en desafíos que comparten y enfrentan juntos. Deténganse a pensar qué elementos han faltado en esos momentos difíciles y cómo pueden apoyarse y animarse el uno al otro para avanzar.

• Sueñen, sueñen y sueñen juntos. Vuelvan a su lista de sueños que escribieron en el segundo punto. Después elijan los tres sueños más importantes que se complementan o comparten, y escríbanlos en orden de importancia para ambos. Luego escriban tres pasos que necesitarán realizar cada uno (enfóquense en sus fortalezas) y en el orden en que tendrán que llevarlos a cabo en un lapso que determinen juntos.

• Busquen a un amigo o mentor que les conozca bien y que tenga buen juicio. Compártanle sus sueños, los pasos que seguirán y pregúntenle si son realistas. Si no, hagan los ajustes necesarios. Escuchen los buenos consejos, considérenlos y propónganse tomarlos en cuenta a la hora de actuar.

• ¡Comiencen ya! Pongan manos a la obra. Fijen metas a corto, mediano y largo plazo. Escríbanlas en un calendario y póngalo en un lugar visible para los dos. Revisen cada semana o mes sus avances en los pasos que se propusieron. Si no los están cumpliendo, analicen qué les está limitando y hagan los cambios que se requieran. Recuerden que es un trabajo en equipo, no una competencia. Después sigan trabajando juntos. Si uno se desanima, el otro debe animarle a continuar. Pronto comenzarán a ver buenos resultados.

¿Te atreves a soñar con tu pareja? Anímate, será una impresionante aventura que, desde ahora, compartirán y construirán juntos.

 

Fuente: Artículo publicado en Tiempo en Familia por Arelly Vela Catzín.

Arelly Vela es maestra en Ciencias Químicas, graduada en la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Yucatán. Es madre de dos niñas y consejera matrimonial.

http://familias.com/como-convertir-las-dificultades-en-suenos-compartidos-con-tu-pareja#sthash.05yfix0K.dpuf

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