¿En qué se parecen Steve Jobs, Hernán Cortés, Amy Winehouse, Pablo Picasso, el Chapo Guzmán, Carlos Marx, Luis Buñuel y Nelson Mandela?

Se parecen en que de todos ellos se han hecho libros este año y hay decenas más que están por aparecer, de personalidades de la actualidad y del más remoto pasado; las biografías están de moda.

Y no solo en los libros; en el cine produjeron Lincoln, la Dama de Hierro, Hitchcock y Marilyn, y están por aparecer Lady Di, Jobs, Disney, Cantinflas, Juan Orol, Grace Kelly, Liberace y muchas más; como si de pronto, la vida de ciertas personalidades se convirtiera en el gran tema de hoy.

Sin embargo, la biografía es uno de los géneros más antiguos, tanto en el cine como en los libros; concebida entre la historia y la literatura, nos cuenta la vida de alguien real de la forma más completa posible, desde su fondo psicológico hasta la relación con su entorno, ya sea familiar, de pareja, comunitario o social. Es una forma de ver el mundo a través de los ojos de la persona en cuestión y también, es la manera como fue percibida(o) por el mundo.

Quizá la biografía más aleccionadora es la de los Evangelios, que describen la vida de Jesús. A partir de ellos y por mucho tiempo, el factor predominante en las biografías fue el interés moralizador: que la vida que se contara fuera a tal grado virtuosa que sirviera de ejemplo a los demás, como La vida de los personajes del Antiguo y Nuevo Testamento, de Basilio Castellanos. Con el paso del tiempo ese criterio se amplió para dar cabida a biografías en las que se aceptó la imperfección humana como parte constitutiva de nuestra realidad. Es así como hoy encontramos un universo inagotable de historias que nos permiten conocer y entender mejor nuestro mundo, y también nos ayudan a conocernos mejor a nosotros mismos. Algunos notables ejemplos son: Jesús de Nazareth, de Joseph Ratzinger; San Francisco de Asís, de Gilbert K. Chesterton; Fouché, de Stefan Zweig y Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar.

Entre historia y literatura, está la autobiografía, narración en la que el autor cuenta su propia vida. Hay ocasiones en las que a la sinceridad se unen la profundidad y el talento para crear verdaderas obras maestras, como en el caso de las Confesiones de San Agustín, las Memorias de San Ignacio de Loyola o la Vita de Benvenuto Cellini.

Sin embargo, el valor literario no es el único argumento; hay otras historias, también interesantes y aleccionadoras por su profunda emotividad y fuerza como Yo, Rigoberta Menchú de la Premio Nobel de la Paz 1992 o Dr. Q, de Alfredo Quiñones-Hinojosa, quien de jornalero indocumentado llegó a cirujano de gran prestigio internacional.

Cada vida es un tesoro y cuando está bien contada es doblemente valiosa. A través de biografías y autobiografías podemos conocer de forma interesante y amena: épocas, lugares, acontecimientos y costumbres; historia, geografía, filosofía y religión, pero sobre todo, entender mejor que más allá de grandes triunfos o gigantescos fracasos, todos somos iguales.

Escoge algún personaje que te interese pues seguramente habrá algún libro con su historia. Si no, puedes disfrutar con: Médico de cuerpos y almas, de Taylor Caldwell, sobre San Lucas; Anhelo de vivir, de Irving Stone, sobre Miguel Ángel; Confieso que he vivido, de Pablo Neruda; Las trampas de la fe, de Octavio Paz, sobre Sor Juana Inés de la Cruz; Cosas que siempre quise contarte, de Miguel Ríos; Hernán Cortés, de José Luis Martínez y Dr. Q, de Alfredo Quiñones-Hinojosa.

 

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