Octubre ha sido elegido mundialmente como el mes de cáncer de seno con el fin de concientizar a las mujeres para que se realicen estudios -mamografía o ultrasonido- por lo menos una vez al año.

En general, el ser humano tiende a confiarse y a sentirse inmune a todos los padecimientos, por lo que muchas veces se entera de sus enfermedades cuando ya es demasiado tarde.

El cáncer no es un juego y el principal objetivo es ganarle tiempo, esto significa todo, tan fácil o difícil como decidir entre la vida y la muerte.

Podemos hablar de números y mostrar que cada día ataca a más mujeres, pero las estadísticas no salvan vidas; lo hace la prevención oportuna, sobre todo mediante el auto examen, muy importante para detectar cualquier protuberancia o bolita. Otros síntomas pueden ser: inflamación del seno, irritación en la piel, dolor en el seno o en el pezón, enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel del seno o del pezón, así como secreción del mismo.

¿Sabes qué es el cáncer?

El cuerpo está compuesto de billones de células vivas y el cáncer se origina cuando estas células alteran su ADN y comienzan a crecer sin control y de manera anormal; en lugar de morir se siguen reproduciendo y agrupando, convirtiéndose en cancerosas; entonces llegan a invadir un tejido y a formar tumores, que de no detectarse a tiempo, producen metástasis (células cancerígenas que abandonan el tumor primario y pasan a la sangre o a los ganglios, desde donde llegan a otros órganos vitales del cuerpo y en ellos se reproduce el tumor).

Las mujeres somos más que un seno, somos guerreras que luchamos por la vida…  Abre los ojos, sabemos que el cáncer no respeta color, edad, ni posición social…  Veinte años antes, se pensaba que atacaba a las mujeres mayores de 55 o 60 años, debido a la cantidad de hormonas que se les daba para amortiguar los síntomas de la menopausia.

Hoy en día, (hasta por experiencia propia) puedo afirmar que la edad ha disminuido. Han aumentado las cifras de mujeres entre los 20 y 49 años. Las causas del cáncer son desconocidas, nada está escrito. En el caso de una servidora, el factor tiempo ayudó a evitar la quimio y radiaciones, y que el cáncer llegara a los huesos. Aunque no fue posible salvarme de la mastectomía radical (amputación del seno y de todos los ganglios), hoy en día existen muchas opciones para la reconstrucción. Me sirvió el tiempo y la autoexploración.

Recordemos que así como no hay dos personas iguales, cada cáncer es diferente, cada uno se reproduce de manera distinta: en algunas personas duele, en otras no, por eso le llaman el monstruo silencioso, y una vez que lo detectan puede ser demasiado tarde.

Dios pone a prueba a los familiares de las mujeres que padecen esta angustiante enfermedad. A diferencia de otros cánceres, este deja secuelas físicas en el cuerpo de la mujer, que ha sido idealizado en los medios de comunicación.  Más que nunca. la mujer necesita del apoyo de sus seres queridos, y sobre todo, de su esposo, aquel que prometió estar con ella en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad… para toda la vida, hasta que la muerte los separe.

Es muy triste que la mayoría de los hombres, parejas de estas mujeres, las dejan luchando solas y se alejan cómo si tuvieran una enfermedad contagiosa.  Aunque también hay casos de hombres maravillosos que valoran y enaltecen a su mujer, como debe de ser.

En octubre vístete de rosa, con orgullo ponte el listón de apoyo a todas las mujeres que padecen cáncer de pecho, que son sobrevivientes, o bien, como manifestación de que tú ya te checaste. Hazlo hoy… ¡el tiempo es todo!

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