“Me llamo Rahim y tengo 10 años. Vivo aquí con mi hermano menor. Algunas veces me da miedo caer enfermo, como le pasó a mi madre. ¿Quién cuidaría de mi hermano si eso pasa? Pero creo que todo irá bien. Hoy Unicef Suecia tiene 177.000 “likes” en su Facebook. Con un poco de suerte, llegarán a 200.000 para verano… Así que… estamos bien…”

Lo que acaban de leer es un comercial que forma parte de la campaña que lanzó UNICEF con el  fin de incentivar a que las personas no solo den el famoso “like” o “me gusta” en Facebook, sino que también aporten dinero a las causas, ya que los “likes” no son suficientes para comprar vacunas.

Quise tocar este tema porque de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), en México, de los  45 millones de personas que están conectadas a Internet, el 93% tiene actividad en las redes sociales. Es común ver imágenes impactantes que suben a las redes sociales con el fin de que la gente las comente y termine por dar click en “like”, con lo que se pretende mostrar enojo o apoyo a una cierta causa. No obstante, nuestra desaprobación o aprobación dura lo mismo que lo que tarda uno en  dar “like” o comentar.

Crisis Relief Singapur, organización que se dedica al cuidado médico de personas, ha emprendido otra campaña similar con el eslogan “Los likes no están ayudando”. Las imágenes son bastante provocadoras, ya que muestran personas en situaciones críticas y una serie de manos rodeándola con el dedo pulgar hacia arriba (haciendo la perfecta metáfora del “like”).

Internet es la herramienta perfecta para aprender y conocer cosas que hace 20 años hubiera sido imposible, pero también está fomentando la pasividad de buena parte de la población en temas como los mencionados. Abran su muro en Facebook y verán la cantidad de causas de índole ambiental, social y político que se comparten y quedan simplemente en eso. Ojo, no me refiero a que uno tenga que aportar a cada ONG o causa que vea, sino que si existe alguna que nos conmueve lo suficiente como lo muestra el comentario que acabamos de poner en la foto, hay que pasar del dicho al hecho.

El lema de nuestro Colegio es “la verdad os hará libres”, y créanme, aun después de un par de años de haber salido, lo tengo muy presente: el conocimiento implica responsabilidad.  Entre más sepamos de un tema, más obligados estamos a actuar.

A diferencia de otros países, México registra poca participación ciudadana en organizaciones sociales, y esto refleja lo frágil y fragmentada que se encuentra nuestra sociedad. ¿Cómo podremos resolver un problema de tala descontrolada de árboles si ni siquiera somos capaces de voltear a ver a la persona que camina junto a uno en la calle?

El ejemplo enseña que si alguien comienza a apoyar una causa, más personas se interesarán en hacerlo. Puede ser dar un donativo o trabajar como voluntario, lo importante es no ser indiferente a la realidad que vivimos. La escala la decides tú, puede que haya algo de ropa que te quede chica: dónala. Puede que te interese el cuidado de los animales: adopta. Y donar tu tiempo es a veces más valioso que donar recursos materiales. Lo maravilloso es que tú decides en qué quieres ayudar.

México tiene una población mayoritariamente joven. Fomentemos que la energía de la juventud reinvente nuestro país. Hay más gente que problemas, así que no te quedes solo detrás de la pantalla y actúa.

Alejandro Robles Arias es exalumno del Colegio Miraflores

 

Compartir