By Kelly Whiteside, USA TODAY

 Por increíble que parezca, David Boudia le tenía pavor a las alturas, lo cual no hace sentido con el hecho de que ahora pasa sus días tirándose clavados desde una elevada plataforma, haciendo saltos mortales y giros en el aire a una velocidad de 35 millas por hora.

A sus 23 años, Boudia ganó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 la medalla de oro en plataforma de diez metros, venciendo al favorito -campeón del mundo hasta ese momento-, el chino Qiu Bo que tuvo que conformarse con la plata, y al héroe local inglés Tom Daley, quien emocionado recibió el bronce.

Boudia es el primer norteamericano que gana el oro después de Greg Louganis en Seul 1988. ¿Cómo lo logró?

Por recomendación de un entrenador, cuando Boudia tenía once años comenzó a dibujar sus clavados para superar su miedo. Así que en lugar de atender a su clase de ciencias sociales o trabajar en problemas de matemáticas: “Dibujaba cada movimiento de manera que cuando hacía algo en la alberca, ya lo había hecho cincuenta veces en un papel y otras cincuenta en mi cabeza”.

 

Eliminar su fobia fue cuestión de mucha determinación, actitud positiva, paciencia y trabajo paulatino. “No pude subir a la plataforma de diez metros antes de los trece años. Cuando lo hice me quedé completamente petrificado. Tuve que luchar contra ello durante seis años. Después de Beijing, me dije: ‘No es tan difícil; es solo un poco más alto’. A partir de entonces, con un poco más de práctica y más paz, lo conseguí”.

David siempre supo que quería ser deportista olímpico, pero fue hasta después de las Olimpiadas de 2008 en las que terminó décimo en plataforma de diez metros, cuando vio su meta con claridad al acercarse más a su fe y encontrar paz en su interior.

En el último campeonato mundial previo a Londres, Boudia ganó plata pero no estaba considerado favorito para los Juegos Olímpicos. En las preliminares quedó en el puesto número dieciocho y en semifinales logró escalar hasta el tercer lugar.

Durante la competencia en Londres, Boudia nunca supo en qué posición se encontraba. Le tocó hacer sus seis clavados después de Daley, quien era aclamado y aplaudido por dieciocho mil fans, pero para David: “mantener la calma fue un reto y una diversión”.Tampoco le afectó cuando los jueces le dieron oportunidad a Daley para repetir un clavado porque consideraron que los flashes de las cámaras le habían perjudicado; dijo que: “la demora me dio calma y me favoreció”.

Con su último clavado que mereció una calificación de 102.60, la más alta de la competencia, Boudia venció a Qui que obtuvo 100.80 y ganó la medalla de oro con calificación global de 568.65

Pero todavía hay más que decir sobre Boudia, quien le ha dado un valor agregado a su esfuerzo y a su prestigio, que ha ganado a pulso.

Consciente de que tiene la capacidad para influir en los más jóvenes, ocasionalmente -cuando no está entrenando-, se desempeña como conferencista motivacional hablando a los niños sobre la importancia de mantenerse sanos y activos.

David Boudia es un verdadero ejemplo de que todo es posible. Si no lo crees, recuerda al niño que le temía a las alturas.

 

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