Las relaciones humanas son el espacio en donde crecemos y nos desarrollamos, representan nuestra mejor y quizá única oportunidad de humanizarnos. El encuentro con el otro es fuente de nuestras mayores alegrías, pero a veces nos impone los más grandes retos. Creatividad para vivir

Pensar es el acto humano que nos diferencia de cualquier otra especie animal. Pensamos todos los días, constantemente, pero… ¿pensamos creativamente? ¿Aplicamos la creatividad  a nuestras decisiones de vida o estamos tomando opciones viejas y obsoletas por no darnos el tiempo para pensar en otras posibilidades?

El libro Creatividad para vivir trata sobre la importancia de ser creativo al afrontar tanto lo cotidiano como lo extraordinario en nuestras vidas.

El autor emplea los recursos de la novela para presentar sus propuestas: el director de una empresa transmite a un nuevo colaborador su testamento vital, que consiste básicamente en compartir su mayor patrimonio: experiencia y conocimientos que lo llevarán a poseer las virtudes de un gran líder.

Creatividad para vivir plantea un proyecto para el bien vivir sea cual sea la actividad que el lector desempeñe. La creatividad es una decisión y una actitud ante la vida.

Puedes encontrar el libro “La Creatividad como clave de la madurez” de Rafael Calbet en Casa del Libro.

¿Y si este año escolar te atreves?

Piensa qué te gustaría leer además de esta revista. Tal vez una novela, un cuento, un cómic. ¿Ninguno?

Recuerda, ¿qué leíste en vacaciones? Puede ser que algo te haya interesado o divertido.

Voltea a tu alrededor y ve qué encuentras ¿revistas, periódicos, algún libro? ¿Nada?

Entonces escoge algo que leer ahora, no pongas pretextos. Lo vas a agradecer.

Elige algo de la biblioteca, el escritorio, el ipad, el kindle; lo que escojas está bien. El chiste es que empieces nuevamente a leer; se trata de romper la inercia que nos atrapa sin darnos cuenta y de la que después no sabemos escapar. La Sociedad Española de Neurología lo llama ‘trabas de la conducta’ y reitera lo que todos sabemos pero desde una perspectiva científica: ‘Quien quiere, puede; quien no quiere, siempre hallará un pretexto, una traba’.

El inicio de un nuevo año escolar, es momento de acabar con los ‘no tengo tiempo’, ‘no sé cuál’, ‘no lo consigo’, ‘mañana empiezo’. Hay que romper con esa traba que te limita.

Una vez rota la barrera verás lo fácil que es, lo divertido que resulta y lo mucho que puedes aprender, tengas la edad que tengas.

La lectura aumenta la agilidad mental, reduce el estrés, activa el sistema visual, favorece las relaciones sociales, predice el éxito profesional, retarda y detiene la pérdida de memoria, aleja la ansiedad y la angustia, y multiplica los conocimientos. Hay cientos de beneficios pero ninguno de ellos ni todos juntos pueden contra alguien que no quiera hacerlo, aunque diga lo contrario.

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, no dudó al afirmar: “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”. Sin embargo, saber leer y no hacerlo, es como nunca haber aprendido.

Para acercarte a la lectura: La noche en la que Frankenstein leyó el Quijote, de Santiago Posteguillo; La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón; El nombre de la rosa, de Umberto Eco; Fahrenheit 451, de Ray Bradbury; La librería de las nuevas oportunidades, de Anjali Banerjee; El Club Dumas, de Arturo Pérez Reverte; Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño o El último Dickens, de Mathew Pearl, entre muchos otros.

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