Los deportes están llenos de acción y necesitamos oxígeno para rendir al máximo. Aumenta el tamaño de tus pulmones, incrementa el aire que cabe en ellos y mejora la eficiencia a la hora de absorber oxígeno practicando estos ejercicios con regularidad:

Respira profundo, exhala lentamente y por completo. Esto te permitirá inhalar más aire en tu próxima respiración.

Haz que tu diafragma descienda manteniendo los músculos del abdomen relajados. Este se expandirá a medida que tu diafragma desciende, dejando espacio para que tus pulmones se llenen de aire. Concéntrate en los músculos del estómago y el diafragma mientras relajas los de la cara.

Abre los brazos para que tu pecho no esté oprimido.

Échate agua en la cara y contén la respiración mientras lo haces. Esto produce bradicardia, que es la ralentización del corazón, el reflejo básico de los mamíferos al bucear y contener la respiración.  Intenta que el agua esté solo fresca pues demasiado fría produce hiperventilación, lo que no te permitirá aguantar la respiración por mucho tiempo.

Relaja tus músculos. Cuanta menos energía consuma tu cuerpo, más tiempo podrás aguantar la respiración.

Intenta contar hasta 100 mentalmente. Recuerda el número hasta el que eres capaz de llegar y la próxima vez intenta superar tu propia marca.

Exhala lo más lento que puedas de manera uniforme. Después de 3 o 4 repeticiones tus pulmones serán capaces de retener más aire que antes.

Ejercítate en el agua. Esta añade un elemento de resistencia a tus movimientos y tu cuerpo tendrá que trabajar extra para proveer suficiente oxígeno a tu sangre y a tus músculos. Tu capacidad pulmonar se puede ver reducida hasta en un 75% si te ejercitas bajo el agua y tu cuerpo tendrá que compensar esto.

Haz ejercicios cardiovasculares. El ejercicio intenso y regular durante al menos 30 minutos hará que tus pulmones rindan al máximo.

Monta en bicicleta. Procura que tu ruta incluya subidas pronunciadas. Al subir, tu cuerpo necesitará enviar más sangre a las piernas y tus pulmones tendrán que trabajar extra para proveerles oxígeno.

Corre por una pista de atletismo o por un camino uniforme para no dañar tus rodillas y articulaciones. Alterna carreras cortas de aceleración para asegurarte de que tus pulmones trabajen a pleno rendimiento.

Nadar es el mejor deporte para mejorar tu capacidad cardiovascular. Los pulmones de los nadadores llegan a ser hasta tres veces más eficientes.

Ejercitarse a gran altura es un método seguro para fortalecer tus pulmones, ya que el aire contiene menos oxígeno y tus pulmones tendrán que trabajar más para proporcionar la misma cantidad a la sangre.

Inhala por la nariz profundamente y exhala por la boca con los labios casi cerrados. Ábrelos solo un poco para crear resistencia a la salida del aire. Si haces esto a menudo acostumbrarás a tus pulmones a retener el aire por más tiempo y eso los ensanchará. Otra forma de conseguirlo es inflando globos.

El cuerpo puede hacer cosas increíbles si somos capaces de convencer al cerebro de que no pasa nada: Inhala aire hasta llenar completamente los pulmones 8 veces seguidas. Durante las 8 o 16 siguientes repeticiones haz respiraciones cortas. Nota cómo tu cintura se expande. Tus hombros no deberían moverse. Aguanta tu respiración por un momento y expulsa el aire. Cuando sientas que ya has vaciado los pulmones, sigue expulsando aire entre los dientes haciendo un sonido de “seseo” (“ssssssss”).

Toca un instrumento de viento o aprende a cantar. Es una magnífica manera de divertirte y ejercitar regularmente tus pulmones, ya que requiere un buen uso del diafragma y hacer diversos ejercicios de respiración.

No fumes y aléjate de cualquier ambiente con humo. El ser fumador pasivo también reduce tu capacidad pulmonar.

En una piscina intenta respirar a través de un tubo. Cuanto más profundo estés, es mejor, pues más presión ejercerá el agua sobre tu pecho. Incluso a medio metro bajo el agua puede ser muy difícil llenar los pulmones. Asegúrate de soltar el aire antes de regresar a la superficie. Hazlo siempre en compañía de un amigo o en una zona pública donde otros puedan verte.

Prueba a hiperventilar antes de aguantar la respiración. Hiperventilar significa que respiras mucho más rápido de lo que tu cuerpo necesita en ese momento. Si te mareas, respira con normalidad.

Haz ejercicios de respiración mientras vas en el coche o estás frente a la computadora, el televisor o los videojuegos.

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