Hace 45 años ocupaba los primeros lugares del Hit Parade una canción del grupo Cream –totalmente desconocido para mí–, titulada ‘Sunshine of your love’, que muy pronto se convirtió en éxito internacional. Pero unos amigos de California me comentaron: –“Este grupo musical está revolucionando la música. Tienes que escuchar otras melodías suyas como: ‘Crossroads’, ‘I Feel Free’, ‘Tales of Brave Ulysees’ y ‘I’m so glad’.”

Cream estaba integrado por Jack Bruce (cantante y bajista), Ginger Baker (baterista) y Eric Clapton (requinto y cantante). Bruce poseía una potente y vigorosa voz, Baker imprimía un estilo original a su batería, pero lo que más sorprendía era el guitarrista Eric Clapton, debido a que improvisaba con gran destreza y habilidad largos solos.

Cream estaba lanzando una nueva expresión musical que ya no era Rock and Roll; se denominaba ‘Música Psicodélica’, con gran influencia del Blues y del Jazz. Desde 1967, lo ‘Psicodélico’ era la novedad artística en Europa, Estados Unidos y el mundo entero, porque también tuvo su repercusión en la pintura, la escultura, el cine, la danza, el teatro, la moda en el vestir y la forma de hablar.

Eric Clapton nació en Inglaterra en 1945. Tuvo una dura infancia debido a que sus padres se separaron y cuando cada uno contrajo matrimonio de nuevo, ambos se desentendieron de él, así que el pequeño Eric fue a parar a casa de su abuelita. Esa situación de orfandad se reflejó en sus bajas calificaciones escolares y en poco tiempo fue expulsado de la escuela. Era tímido y callado, pero pudo superar poco a poco su introversión gracias a su natural alegría y buen humor.

Comenzó a tocar la guitarra siendo adolescente y pronto se unió a bandas musicales que lo aceptaron de buena gana por sus grandes dotes como guitarrista y cantante. The Yardbirds fue el grupo donde Eric destacó más al inicio de su carrera artística; algunas de las canciones comenzaron a escucharse en distintos países.

Después se unió a John Mayall’s Bluesbreakers, donde aprendió a dominar el blues moderno. Pero el afán innovador de Clapton lo llevó a formar Cream, que tuvo aceptación inmediata del público más exigente, aunque duraron poco tiempo juntos y se unió al grupo Derek and the Dominos. Fue cuando compuso su gran éxito “Layla”, pero en ese tiempo se hizo adicto a la heroína y a la cocaína, y fue internado en una clínica de rehabilitación, dejando definitivamente las drogas, pero siguió ingiriendo bastante alcohol. Con estas formas de evasión proyectaba su dolorosa herida psicológica por la ausencia del afecto de sus padres.

En 1980, con la adecuada terapia y atención médica superó su adicción. Se casó y tuvo a su hijo Conor. Se apoyó en la religión que le ayudó mucho a centrarse. Las letras de algunas canciones reflejan esa etapa, como ‘God’ y ‘White Room’. Recibió la influencia del ex Beatle George Harrison, quien compuso su célebre melodía ‘My Sweet Lord’ y otras más con mensajes espirituales. Ambos fueron conocidos como los ‘Místicos del Pop’. Todos los golpes y traspiés en su vida le ayudaron a superarse y a madurar como persona.

Mucho le benefició su natural capacidad para relacionarse y hacer nuevos amigos. Fue invitado a tocar con grupos y cantantes famosos, como The Beatles, Pink Floyd, The Who, The Band, Bob Dylan y Phil Collins.

En 1986, Clapton decidió probar suerte como solista y editó su álbum ‘August’. En 1991 sufrió el inesperado fallecimiento de su hijo Conor, quien accidentalmente se cayó desde el piso 53 de un rascacielos. Esta pérdida inspiró su melodía más tierna y emotiva: ‘Tears in Heaven’, en la que se muestra como padre cariñoso que extraña a su hijo, pero esperanzado en que se volverán a reunir para siempre en la Vida Eterna.

Al año siguiente editó su álbum ‘Unplugged’ en versión acústica, donde incluyó esta conmovedora melodía y recibió ¡seis Premios Grammy!, entre otros, al mejor álbum y a la mejor canción del año. Esto lo consagró definitivamente como solista.

A partir de entonces continuó editando música de calidad, como ‘From the Cradle’ (1994), del que vendió tres millones de copias tan solo en E.U., siendo el disco de blues más vendido en la historia. También ‘Pilgrim’ (1998), ‘Blues’ (1999), ‘Clapton Chronicles’, ‘The Best of Eric Clapton’ y ‘Reptile’, tuvieron bastante aceptación. Otro álbum destacado en esa década fue ‘Riding with the King’, grabado con otra inolvidable leyenda: B. B. King, por el cual recibieron el Grammy al mejor álbum de blues.

Cuando falleció de cáncer cerebral el ex Beatle George Harrison -por quien sentía gran estima-, Clapton organizó un concierto-homenaje en el que participaron los ex Beatles Paul McCartney y Ringo Starr, así como Billy Preston, Tom Petty, Ravi Shankar y muchas otras celebridades.

Ese mismo año participó en los festejos musicales con ocasión del 50 Aniversario del reinado de Isabel II de Inglaterra, en el que cantaron muchos de los músicos que han dejado huella permanente en el Rock and Roll, el Pop y el Blues.

A pesar de que pasa de los sesenta años, esta leyenda viviente del Pop y del Blues sigue produciendo álbumes y realizando giras por todo el mundo. Sin duda, Eric Clapton es uno de los músicos que más ha influido en la evolución de la música moderna.

 

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