Poco a poco te vas metiendo en cierta situación hasta que ya no puedes salir de ella. Muchos dicen “es la vida”, “lo que te tocó vivir”; lo cierto es que desde que naces recibes constante información y formación que te encamina a tu misión. Y es que toda profesión está basada en el servicio a los demás. Todos servimos de alguna manera a otros porque los seres humanos existimos para tres cosas: ser felices, servir y compartir.

Un día se me ocurrió decir: “Señor, ¿qué quieres de mí?”. Sé que parece una frase de santo, mártir o de servicio sacerdotal, pero la dije porque necesitaba saber para qué estoy aquí, ¿cuál es mi misión?

Mi educación, las experiencias buenas y desagradables, el haber estado a punto de morir cuando bebé, la carrera que estudié, lo que he leído, aprendido y visto, mis talentos, mi forma de vivir y con quienes vivo, ¿tienen relación con algo más que pasar los días diciendo quién soy, lo que he hecho, que cuento con muchas bendiciones y despierto siempre agradeciendo la oportunidad de estar viva?

Todo pasa por algo, pero ¿qué es ese algo?

“Yo soy” es una frase sencilla compuesta por dos palabras que significan: Dios en acción en mí. Por tanto, todo lo que sale de tu boca, pensamientos y sentimientos relacionados contigo, se refieren a la parte de Dios en ti, a cómo actúa Su creación.

Hablo de mi experiencia que me ha llevado a encontrar respuestas a los por qué y para qué. Estoy segura de que quien analice su vida encontrará muchas respuestas que han estado ahí todo el tiempo.

Las cosas ocurren en el momento perfecto para el Señor. Él guía a cada uno y nos tiene algo que, de descubrirlo, es maravilloso porque nos da plenitud y felicidad.

Soy comunicóloga. Estudié en un colegio mixto y después en uno de educación religiosa. Soy locutor y productor de radio; mexicana, hija de un hombre ejemplar por su enseñanza en nobleza y humildad, y de una mujer amorosa y compartida. Estoy casada con un hombre que Dios puso a mi lado para que hagamos una misión de vida en común. Soy madre porque era necesario vivir esta experiencia para comprender muchas cosas más. Todo se entrelaza.

El conocimiento llega conforme estás preparado para entenderlo y ejecutarlo. Si es el momento pero no has comprendido por dónde ir, vendrán lecciones para que abras los ojos, los oídos, el corazón, la mente y entonces actúes.

Hace varios años, mi tío me pedía ropa que ya no usara para dársela a sus inquilinos: jóvenes que venían del campo sin lugar donde dormir. Mi tío murió hace tres años. La gente que me daba la ropa para entregarla a mi tío seguía dándomela, se acumulaba y entonces comencé a canalizarla a asilos, albergues y lugares donde atienden a personas en situación de calle, y mientras más daba más llegaba.

En ese tiempo tenía un programa de radio llamado “Italianíssimo” que cumplía diez años al aire, pero ¿qué más? Empezaba a pesarme ir todos los sábados a las cuatro de la tarde a presentar música. Ese invierno, de viaje en Canadá, me quedé muda. Lo curioso era que no tenía nada en la garganta pero no pude articular sonido alguno durante casi un mes. Así, en silencio, llegó la claridad mental que necesitaba. Comprendí que tenía que callar para poder escuchar. “¿Para qué tienes un micrófono si no lo usas para comunicar? ¿Qué vas a comunicar?”.

Regresé con la idea de un nuevo programa: “Estar bien”. Era una emisión con temas de desarrollo y crecimiento humano. A la par me reencontré con una prima con la que jamás había platicado. Ella tuvo cáncer y sanó. Hablamos sobre el proyecto del nuevo programa y le comenté que mi marido y yo estábamos pensando en una fundación canalizadora de apoyo. Ella quería ayudar a las mujeres con cáncer y unimos esfuerzos. Nació Fundación Cadena de Sonrisas AC, con cinco socios: mi prima, mi marido, un directivo de Radio 6.20AM (quien nos encomendó llevar la parte social de la emisora), yo y…DIOS. Dejé a Dios al final para resaltar que es el más activo en esta labor.

Cuando Dios vio que necesitábamos apoyo eficiente para coordinar el programa (ahora llamado igual que la fundación) y los donativos de ropa, despensas, juguetes, etc.…nos lo mandó.

Cuando vio la necesidad de una bodega para recibir los donativos…nos la mandó.

Cuando vio que no juntábamos el donativo que nos solicitaban…nos lo mandó.

Cuando vio la necesidad de una camioneta para recoger y repartir los donativos…nos la mandó.

Cuando vio que necesitábamos a alguien con alegría, ganas de servir y una gran sonrisa para llevar los donativos…nos lo mandó.

Ahora solo tenemos que continuar con esto que llamamos nuestra misión.

Fundación Cadena de Sonrisas A.C. conjuga los verbos Servir y Compartir. Canalizamos el apoyo a casas hogares, asilos de ancianos, albergues para personas en situación de calle y hacemos cadena con otras fundaciones. Los invitamos al programa de radio, conocemos su labor, los visitamos y entonces llevamos los donativos. La gente que nos apoya con los donativos en especie se une a esta Cadena de Sonrisas, pues quien tiene qué comer y se siente cobijado y atendido: sonríe. Y la risa sana penas, dolor, tristeza y enfermedad.

La enfermedad es un proceso de sanación del alma a través de la expresión del cuerpo. Muchos pequeños están en ese proceso. Los niños necesitan saberse aceptados por otros niños, por ello involucramos a los pequeños a que brinden su atención y cariño a los niños hospitalizados a través del voluntariado infantil Manitas en Acción.

Manitas en Acción, formado por niños entre 5 y 13 años, que viven la labor social en casa con el ejemplo de sus padres, saben que parte de su crecimiento personal y espiritual está en ayudar al prójimo.

Como es difícil acercar a los niños directamente a los hospitales, ideamos que hicieran cada mes una actividad manual que comparten con los chicos en el hospital.

Los Manitas, como les llamamos, hacen su manualidad y comparten material para hacer muchas iguales que se mandan al Hospital Federico Gómez, en donde espera Tropa Corazones: jóvenes con los que nos unimos para que ellos hagan la manualidad con los chicos en proceso de sanación. Estamos por comenzar visitas a casas hogares para que los Manitas les lleven juguetes y ropa, y platiquen sobre temas interesantes que atañen a los niños.

Así, los niños hospitalizados y en casas hogares se saben amados y recordados por otros niños, y el amor sana.

Y como el amor sana, apoyándonos en la red social, creamos una Cadena de Oración en donde las personas solicitan unirnos en intención a la fuente del amor: Dios, a quien habremos de agradecerle todo aquello que nos fortalece, lo que nos da y que nos ayuda a continuar de manera tranquila e incluso cómoda. Y qué mejor forma de agradecer sino bendiciendo a los demás… “Cuando bendigo a alguien, me estoy bendiciendo a mí mismo”. Así es nuestra Cadena de Bendición.

El conocimiento es una bendición, te ayuda a desarrollarte y dar lo mejor siempre. Pero muchos talleres, cursos y conferencias no son accesibles económicamente hablando. Como dirían “Ganas hay, pero no hay dinero” Pues si hay ganas, nosotros ponemos la solución: Conferencia por Causa. Es un proyecto que hacemos por mes en donde los profesionistas unidos a Fundación Cadena de Sonrisas AC, nos donan su tiempo y conocimiento para compartirlo con personas que pueden pagar poco. El donativo recaudado se usa íntegramente para comprar lo que un asilo o casa hogar necesita. Cada mes se apoya a una causa diferente gracias a este proyecto.

¡Por cierto!, cuando necesitamos un salón de eventos que nos donara el uso de sus instalaciones…también Dios nos lo mandó.

Servir al prójimo se torna difícil cuando se cruza el ego y le dejamos hablar, cuando dejamos que se exprese esa voz que nos limita y nos pone una y mil excusas para compartir y servir. “¿Por qué habría de ayudarle al otro?” Cuando el ego te pregunte eso, solo contesta “¿Y por qué no?”

Contagia con el ejemplo, agradece lo que tienes y comparte lo que te hace feliz. No temas quedarte con menos. Si tienes es porque has sido bendecido por tu esfuerzo y puedes compartir. Confía y no detengas tu abundancia por miedo a perderla. La humanidad expresa a diario la necesidad de apoyo, servicio, oración y respeto a los demás, a la naturaleza y a los seres vivos.

Basta con observar a los animales para entender muchos procesos de la vida. Un ejemplo: el perro que ofrece fidelidad y amor incondicional a quien lo cuida.

Fundación Cadena de Sonrisas AC tiene un logotipo que es una persona extendiendo las manos y de esas manos sale otra persona que extiende las suyas y así, haciendo una extensión de amor. Hubo quien dijo: “Yo deseo concientizar a las personas sobre el cuidado y la responsabilidad hacia sus mascotas o animales de compañía en abandono”: Huellitas en Movimiento, que dedica su tiempo a pláticas en escuelas para explicar a los niños que un animalito requiere cuidados, difunde información sobre perros y gatos en adopción, y está trabajando en las visitas a asilos para llevar un rato a los perritos y que den un poco de alegría a los ancianos.

Estoy segura de que estamos haciendo lo que debemos. Cuando te das cuenta de que estás en determinado lugar, bajo tal circunstancia y con ciertos talentos o características de personalidad que favorecen algo, debes hacerlo. Puede tratarse de tu misión de vida.

 

Cinthia Villalobos es coordinadora de Fundación Cadena de Sonrisas A.C.

contacto@cadenadesonrisas.org.mx

Facebook/Cadenadesonrisas

Escúchanos los sábados a las 4 de la tarde por Radio 620AM

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