Es increíble cuando nos encontramos en una relación de noviazgo o de ‘mejores amigos’ que es tan maravillosa como la soñamos; sin embargo, cuando descubrimos que las cosas no son como deberían, es preciso reconocerlo para terminar a tiempo.

Existen tres aspectos muy importantes para identificar cuando cada uno debe seguir su propio camino:

 

•    Diferentes expectativas.

¿Piensas en casarte algún día y a tu pareja no le interesa? ¿Estás deseando formalizar la relación pero tu pareja prefiere que los dos sigan tratando a otras personas?

Si sus expectativas sobre la relación son diametralmente distintas, deben ser honestos: lo que cada uno merece es lo que cada uno está dispuesto a dar, ni más ni menos. Quien está dispuesto a dar debe recibir y quien solo busca diversión, solo eso merece tener.

 

•    Diferentes valores.

¿Son compatibles en cuanto a nivel económico se refiere? ¿Sueñas con tener hijos y él o ella no soporta a los niños? ¿La familia es igual de importante para los dos? ¿Qué hay con respecto a la fe? ¿Comparten los mismos valores y tienen metas compatibles?

Este tipo de diferencias en las parejas puede llevar al fracaso cualquier relación; sobre todo cuando se trata del tema de los hijos.

Algunas discrepancias entre dos personas pueden ser saludables porque llevan a estrechar la relación y a crecer como individuos. Pero hay otras que causan más daño que beneficio porque dejan resentimientos, enojo, frustración y dolor. Considera aquello que para ti ‘DEBE SER’ una pareja, y si en eso no coinciden: NO VA A FUNCIONAR. Eso no quiere decir que uno valga menos que el otro, solo significa que ninguno es la persona adecuada para el otro.

 

•    Diferentes sueños.

¿Has tenido que comprometerte de manera que algunos de tus sueños personales quedan excluidos? ¿Sientes que te asfixias pero no tienes el valor para cambiar?

Todos tenemos sueños y algunos implican a otras personas, como es el matrimonio y los hijos; otros son sueños más individuales, como estudiar y ejercer una carrera, o terminar un maratón. Mientras más estrecha y formal es una relación, más impactarán tus sueños a la otra persona, y es natural que tengas que hacer ajustes; a veces hasta tendrás que renunciar a ciertos sueños por el bien de la relación. Pero la relación correcta es aquella en la que los dos están dispuestos a sacrificar un poquito sus sueños y a ceder otro poco por los sueños del otro, ganando ambos la alegría de estar juntos.

Los rompimientos son parte de la vida. Es importante ser cuidadosos con el tiempo y el corazón de cada uno, y evitar seguir en una relación por la que se tienen que sacrificar los valores.

Mientras más tiempo se permanezca en ese tipo de relación, mayor será la frustración. No hay que tener miedo a hacer un análisis objetivo, y si la realidad es que ven el horizonte de distinta forma, hay que ser lo suficientemente fuertes para reconocerlo y pacientes para esperar hasta encontrar a la persona adecuada.

 

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