[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=s5NAD4ByHbY&feature=g-upl[/youtube]

La  discapacidad es una gran desventaja en muchos casos. Primero, para los papás es muy difícil aceptar y luego entender la razón de tener un bebé con los problemas que les dicen los doctores, un bebé que está enfermo. Y los papás se la creen, siendo que la discapacidad no es una enfermedad sino una condición.

Todo se complica cuando en la familia hay hijos pequeños y los papás, pensando en protegerlos, los alejan y no les explican que su nuevo hermanito es diferente. En mi caso personal, cuando yo nací, Enrique mi hermano mayor tenía cuatro años y Pato, mi otro hermano, dos, y  no llegaban a  comprender la preocupación y el alejamiento físico  de nuestros papás.
Hay que encontrarle el lado bueno a todas las situaciones, en especial a la discapacidad. Mi mamá, siempre me ha dicho que a toda situación mala se le puede sacar cosas buenas, y eso es lo que hice al entender que, a diferencia de los demás, el que yo sea una persona con discapacidad me hace tener ventajas y tratos especiales.
En  mi caso se me facilitan muchas cosas que a otras personas no, porque no tienen el tiempo y  la paciencia para hacerlas. Por ejemplo:
·         Soy muy buena dibujando. Aun cuando tenga un solo ojo y que éste tenga un campo visual muy pequeño, lo he desarrollado de tal manera que hago dibujos muy padres.
·         Platico con los niños de algunos temas a los que las personas sin mi condición normalmente no les dedican tiempo.
·         Realizo actividades de inclusión. Si yo no hubiera nacido con esta condición, seguramente no hubiera conocido fundaciones como Unidos, Visión sin Límites y a tanta gente maravillosa.
·         Comprendo el dolor ajeno. En mi familia hemos pasado por épocas muy difíciles, de mucha angustia y mucho dolor. Esto me ha sensibilizado y me ha hecho entender que cada persona tiene su propia carga y necesita mucha comprensión y cariño de sus semejantes.
·         Tengo muy buena memoria. Me acuerdo muy bien de fechas, días y años de sucesos que haya vivido.
·         Soy muy buena con la tecnología. Como dice el dicho, la necesidad hace al hombre, y aprendí a utilizar mi radio portátil; oír y grabar música, y mi computadora es mi medio de comunicación.
·         Soy muy popular y  me gusta mucho tener amigos. Mis amigas de la prepa me invitan los viernes a cenar o a lo que se conoce como precopeo, y luego cuando se van de antro me llevan a mi casa, porque aun cuando mis padres si me permiten ir, a mí no me gusta.
·         Soy buena para explicar a otras personas sobre diferentes discapacidades, lo hago de manera clara y sencilla, y así logro sensibilizarlas.
·         Como acepto mi discapacidad, no discrimino ni le tengo lástima a nadie. Al no ver bien, no puedo juzgar a los demás por su apariencia, sino por cómo hablan y se expresan de los demás.
·         Papás que tienen hijos con discapacidad se han acercado a platicar conmigo y después de responder sus preguntas, infiero que se quedan muy tranquilos. Creo que tiene que al verme relajada y feliz a pesar de tener tantas discapacidades, sienten que sus hijos no están tan mal y pueden salir adelante.
·         Me  gusta mucho ayudar a la gente. Me veo trabajando en una fundación como el CRIT, hablando con los padres o los niños.
El mensaje que les doy a ustedes chavos es que luchen por su causa. No dejen que les digan “estás enfermito” o “pobrecito”.
Recuerden que la DISCAPACIDAD NO ES UNA ENFERMEDAD SINO UNA CONDICIÓN.
MARÍA RUIZ MIGUEL
Compartir