En los Estados Unidos, muchos jóvenes se han comprometido entusiastamente para dedicarse a la promoción de la vida humana.

La organización “Generation Life”, por ejemplo, está constituida y dirigida por gente joven a fin de difundir entre todos los jóvenes un contundente mensaje a favor de la vida y de la castidad, porque creen firmemente que al resolver la causa fundamental del aborto, éste será erradicado.

Uno de estos jóvenes compartió su testimonio: “Al terminar una presentación pro-vida en una escuela secundaria de Filadelfia, un estudiante me dijo que siempre se había considerado a sí mismo un error, con una existencia sin valor alguno, pero que ahora se daba cuenta de lo equivocado que estaba.

Es maravilloso que una ponencia sobre la dignidad de todo ser humano desde su concepción hasta la muerte natural, pueda ser el catalizador que transforme la vida de una persona”.

Estos jóvenes se han convertido en líderes y ponentes que se esfuerzan por construir una cultura de vida mediante diversas actividades:

 

•    Propugnan en contra de la pena de muerte.

•    Testifican sobre las facilidades que se dan para el aborto.

•    Liderean manifestaciones pro-vida y ‘forman’ a más promotores.

•    Visitan distintas ciudades en los Estados Unidos y en países en desarrollo.

•    Visitan clínicas y hospicios.

•    Asisten a clubes de jóvenes y a programas extraescolares en zonas de pocos recursos.

•    Trabajan en centros de maternidad y de sanación post-aborto.

•    Promueven el matrimonio y la vida en familia.

Construir una cultura de vida constituye un ambicioso y noble propósito, al cual todos estamos llamados por el bien común y en contra de tantas injusticias que ocurren en la actualidad.

Hay mucho que hacer y la pugna por la defensa de la vida no es empresa fácil, pero los jóvenes han demostrado tener una gran fuerza y es esperanzador que sean ellos quienes están a cargo de este movimiento pro-vida.

 

Y tú, ¿qué haces por la vida?

Compartir