¿Acaso está loco Pyongyang? De hecho está loco… muy loco, pero en contra de la lógica convencional, actúa de esa forma con un propósito. Se comporta como si buscara pelea, pero no es su deseo comenzar una guerra que sabe de antemano que no puede ganar. Quiere parecer volátil para ganar concesiones por parte de las naciones más poderosas.

Más allá de lo que muchos piensan, la estrategia de Norcorea es inteligente porque le permite a Pyongyang tomar la batuta. A su padre le dio buenos resultados este tipo de actitudes para perpetuarse en el poder. Por lo pronto, su hijo ha conseguido obtener la atención de la región para prevenir que, accidental o intencionalmente, Corea del Sur lance algún ataque contra su vecino del norte. Y esta posición puede motivar a los Estados Unidos y a China a replantear su estrategia de ignorar o someter a Pyongyang.

¿Será Pyongyang un ejemplo del refrán que dice “No hay loco que coma lumbre”, o hay motivos suficientes para temer acciones temerarias por parte de su gobierno?

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