Sin duda alguna, “Los Miserables” es una de las producciones más exitosas de Broadway en todos los tiempos, y en celuloide, sigue humedeciendo los ojos y atrayendo grandes audiencias. Un verdadero hit.

Pero, ¿cuál es el misterio de esta historia? Un artículo publicado recientemente en el Washington Post argumentaba que la gente ama esta historia porque le es muy familiar: “Los estereotipos femeninos encajan perfectamente en nuestra cultura: la mamá que se sacrifica hasta morir, dos mujeres que aman al mismo hombre, y una mujer más, enamorada de un hombre que pertenece a una clase social diferente a la suya. Estos personajes resultan perfectamente reales; es muy fácil identificarse y/o recordar a alguien en situación idéntica.”

Sin embargo, nada está más lejos de mi mente cuando veo “Los Miserables” que los estereotipos femeninos, y soy una persona sumamente sensible. Para ser justos, lo más sorprendente de “Los Miserables” no puede resumirse en unas cuantas líneas. Es una historia de amor con muchas facetas; una historia sobre la experiencia humana en el contexto de una época turbulenta en Francia.

Los estereotipos femeninos existen, pero sería muy pobre que el mensaje de “Los Miserables” fuera: “Las mujeres deben sacrificarse a sí mismas por sus hijos o por la carrera de los hombres”. Es cierto que Fantine murió tratando de ayudar a Cosette, y Eponine murió tratando de apoyar la causa de Marius. Pero no hay que olvidar dos cosas:

1.   Estas mujeres no son los únicos personajes con experiencias miserables en la trama.

2.   La historia de estas mujeres es la parte más fuerte y conmovedora porque es ejemplo de sacrificio, perdón y amor generoso –sin dejar de mencionar que son ellas las que interpretan algunas de las canciones más memorables de Broadway (“I dreamed a dream” y “On my own”) –, lo que habla de una profundidad en las mujeres que debe ser aplaudida, nunca ridiculizada.

 

Desde mi punto de vista, se trata de una historia cruda y real de sacrificio humano –sacrificio de mujeres y también de hombres (Enjoiras o Gavroche) –; y de misericordia y fe en la humanidad (Obispo de Digne). Una tragedia llena de belleza y profundidad.

Esta versión fílmica del célebre musical de Broadway –que a su vez es una sublime adaptación de la obra cumbre de Víctor Hugo (historia que requiere una enorme capacidad de síntesis para plasmar en la pantalla aquello realmente importante)–, está dirigida por el ganador del Oscar Tom Hooper (director de la premiada película “El discurso del rey”) y cuenta con la participación de grandes estrellas como Hugh Jackman (la mejor interpretación de su carrera), Russell Crowe, Anne Hathaway y Amanda Seyfried.

Entre las nominaciones al Oscar que tiene esta cinta están: Mejor Película, Mejor Actor (Hugh Jackman), Mejor Actriz de Reparto (Anne Hathaway), Mejor Diseño de Vestuario, Mejor Maquillaje, Mejor Producción de Diseño y Mejor Mezcla de Sonido.

 

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