No importa lo que opinen tu suegra, los maestros o la vecina. Nunca será desmedida la preocupación de una madre para fortalecer la autoestima de su retoño. Para eso, aplica las siguientes máximas:

 

1. Hazle sentir que es un triunfador desde que salgan de la sala de partos.

2. No le llames por su nombre. Mejor dile “campeón” o “princesa”. Es una estrategia para lograr que se sienta importante. Para cuando descubra que se llama Carlitos, ya se lo habrá creído.

3. Es cool que en vez de mamá le permitas llamarte por tu nombre de pila. Los maestros modernos han puesto el ejemplo.

4. Enfatiza la inteligencia emocional por encima de todas las demás inteligencias.

5.Evita que llore a cualquier costo.

6. Nunca le digas “NO” a “NADA”. Dale todo lo que desee para que no se vuelva conformista.

7. Cuando no puedas complacerlo en el momento, pon fecha y ¡cumple!

8. Que solo te escuche gritar cuando vas a verlo a sus partidos.

9. Únicamente corrige con dulzura y paciencia aquellas conductas que puedan afectar su PROPIA integridad.

10.No le enseñes a obedecer. Mejor que se acostumbre a mandar desde pequeño para que se convierta en un superlíder.

11.No pierdas el tiempo inculcándole “buenas maneras”. La amabilidad y la consideración son para los serviles. Él es “especial”.

12.Permite que exprese lo que piensa y sienta tal como le salga del alma, en el momento en que le nazca. La autenticidad vale.

13.Enséñale a exigir en vez de pedir, y a nunca darse por bien servido. Al fin y al cabo, es un _____________ (anotar apellido).

14.Si algo no le gusta, que no lo haga. Si algo le gusta, que lo haga.

15.Recuerda que no lo trajiste al mundo para sufrir, y déjaselo bien claro a sus maestros.

16.Evítale esfuerzos innecesarios. Que sepa que tú estás ahí para ayudarle a resolver todos sus problemas. Lo incómodo, lo difícil y lo aburrido, cuentan como “problema”.

17.Enséñale a no ser “dejado”. Pero si alguien más “se deja”… pues que aproveche.

18.El respeto se gana: Si un maestro, compañero, sirviente, pariente o cualquier persona, incluyéndote a ti, no le inspira respeto… el maestro, compañero, sirviente, pariente o cualquier otra persona, incluso tú, será el responsable.

19.Ríete de todos sus chistes y festeja todas sus ocurrencias. Si alguien se queja de sus bromas, dale cinco pesos para que se compre un poco de sentido del humor.

20.¡Que no se respire pobreza! Asegúrate de que tenga todo lo que tienen los demás y permítele hacer todo lo que hagan los demás. De lo contrario se sentirá “menos”. De ser posible, esfuérzate para que tenga más que los demás; así se sentirá MÁS.

21.Si no tienes la capacidad para aplicar el punto 20, no tengas más hijos. Aun si tienes la capacidad, piénsalo bien: el Universo no tiene dos centros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

22.Deja a un lado todas tus obligaciones, intereses y necesidades para atenderlo. Que sepa que para ti, él está por encima de cualquier otra cosa.

23.Que también sepa que está por encima de cualquier persona, incluyendo a su padre/madre.

24.Aun cuando pudiera estar equivocado, hazle sentir que tiene razón.

25.Fomenta su amor por la lectura (y por sí mismo) con libros constructivos: “Las 10 actitudes que amo de mí”, “Las cosas que me hacen especial” y “Puedo hacer todo lo que me proponga”.

 

Si sospechas que la autoestima de tu retoño se está debilitando a pesar de realizar al pie de la letra todo lo anterior, aplica esta medida de emergencia: páralo frente a un espejo, posa sobre su cabeza una corona (sirven las de conocida trasnacional de hamburguesas), pon de fondo un tango de Carlos Gardel y pídele que repita después de ti: “¡I´m the King of the world!”. Para reafirmar el feeling, corre a su tienda favorita y cómprale lo que se le antoje. ¡Estarás creando una obra maestra!

 

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