Novelista, poeta y visionario, Ray Bradbury se convirtió en el escritor de ciencia ficción más querido de América gracias a sus obras  “Crónicas marcianas” y “Farenheit 45”.

La productiva y versátil imaginación de Bradbury —que murió este verano a los 91 años en Los Ángeles— nos dejó 27 novelas, más de 600 relatos, muchos poemas y varios guiones de películas memorables, como “Moby Dick”, y otras basadas en sus propios libros, como “Fahrenheit 451”, una cinta provocadora y cruda.

Cualquier libro de Bradbury es recomendable por su rasgo lírico. Se consideraba a sí mismo «un narrador de cuentos con propósitos morales», y sus obras a menudo producen en el lector una angustia metafísica, desconcertante, en las que finalmente asoma la esperanza. Su tema recurrente es cómo la tecnología puede llegar a destruir a la humanidad afectando su psicología.

Fue en su madurez que los lectores se percataron de cuán visionario era Bradbury: Predijo los cajeros automáticos y las cámaras de vigilancia mucho tiempo antes de que se convirtieran en parte de nuestra vida diaria. Por la manera como la tecnología y los robots están progresando, no tardarán en existir la casa domótica que protagoniza el cuento “Agosto 2026: Vendrán lluvias suaves” y la guardería futurista descrita en “La pradera”, donde una máquina reproduce en las paredes y el techo las imágenes (en 3 dimensiones, color y alta definición), los sonidos y los olores de una sabana africana.

Bradbury no pudo asistir a la universidad por razones económicas, pero se formó de manera autodidacta a través de los libros, comenzando a publicar sus primeros cuentos en revistas en 1940.

 

En 2001, Ray Bradbury presentó varios consejos para que los jóvenes se animen a escribir:

•            No empieces escribiendo novelas: Toman mucho tiempo. Empieza tu vida de escritor creando una serie de historias cortas, hasta una por semana. Tomate un año para hacerlo; es simplemente imposible escribir 52 malas historias cortas seguidas. Bradbury esperó hasta los 30 años para escribir su primera novela, “Farenheit 451”.

•            Puedes amarlos, pero no puedes ser ellos: Ten esto en cuenta cuando intentes, consciente o inconscientemente, imitar a tus autores favoritos.

•            Examina historias cortas de calidad.

•            Llena tu cabeza: Para acumular los cimientos intelectuales de tus futuras metáforas, haz un pequeño curso de lectura antes de dormir: lee una historia corta, un poema y un ensayo. Los ensayos deben venir de una diversidad de campos. Al cabo de cientos de noches tendrás la cabeza llenísima.

•            Deshazte de los amigos que no creen en ti: ¿Se burlan de tus ambiciones como escritor? Bradbury sugiere que los “despidas”.

•            Vive en la biblioteca. No vivas en tu maldito computador. Bradbury puede no haberse graduado de la universidad, pero su apetito insaciable por leer le permitió “graduarse de la biblioteca” a los 28 años.

•            Escribe con alegría. En su mente, “escribir no es un asunto serio”. Si una historia se empieza a sentir como un trabajo, táchala y empieza una que no se parezca.

•            No planees hacer dinero. Él y su esposa —quién hizo un voto de pobreza al casarse— llegaron a los 37 años antes de poder costear un auto.

•            Anota 10 cosas que ames y 10 cosas que odies. Después escribe sobre lo primero y “mata” lo segundo — también escribiendo sobre ello. Haz lo mismo con tus temores.

•            Solo tienes que escribir cualquier cosa que tengas en la cabeza. El escritor recomienda “la asociación de palabras” para romper los bloqueos creativos.”